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venerdì 7 giugno 2013

Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia

Da Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Una melodia senza tono né suono sotto la pioggia)
di Félix Luis Viera
(Premio David di Poesía 1976)


La patria è un'arancia, edito da Il Foglio letterario in Italia, il miglior libro di Felix Luis Viera in campo poetico. Traduzione di Gordiano Lupi.

Queste tre poesie che traduciamo e riproduciamo per il lettore italiano sono le sole che Felix Luis Viera (Santa Clara, Cuba, 18 agosto 1945) seleziona dalla sua opera prima Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia - Una melodia senza tono né suono sotto la pioggia (Premio David di Poesia UNEAC, 1976 - Ediciones Unión, Cuba). Il libro è stato pubblicato a Cuba quando Viera aveva 31 anni, la tematica di molte liriche è filo rivoluzionaria. Per questo motivo l’autore - in esilio in Messico da molti anni -, compiendo una ricostruzione della sua opera poetica, desidera dissociarsene. (Gordiano Lupi)


Mi coronel

Mi coronel siempre fue bravo

en la pelea.

Cabalgaba cerca de las nubes

desflecado y aguerrido.

Con cien heridas mortales diarias

mi enorme, mi guapo coronel,

no daba tregua ni reposo

y para él todos eran enemigos.

Mi coronel fue invicto

nadie calcula en cuántos lances.



Hasta que una tarde inexplicable

halló su vencedor

y con la mirada humedecida

lo miré partir para siempre

más allá de mis ojos y mis manos.



A bolina se fue mi coronel

y todavía sostengo su pita entre mis

dedos.



marzo de 1969




Il mio colonnello


Il mio colonnello sempre fu audace

in battaglia.

Cavalcava a un passo dalle nubi

distrutto e agguerrito.

Con cento ferite mortali quotidiane,

il mio immenso, il mio stupendo colonnello,

non concedeva tregua né riposo

e per lui tutti erano nemici.

Il mio colonnello uscì vincitore

da una serie incalcolabile di scontri.



Fino a quando una sera inspiegabile

incontrò il suo vincitore

e con sguardo languido

lo vidi partire per sempre

oltre i miei occhi e le mie mani.



Nel vento volò via il mio colonnello

e ancora trattengo il suo ricordo tra le mie

dita.



marzo del 1969

Inmortalidad


A Luis, a sus dos años


Vienes de mis raíces

rápido como un golpe del amor.

Preguntas sobre algo

que está por descubrir.

Matas de un solo y verdadero

golpe de tu espada

a cien enemigos nuestros de cada día.



Pero una vez, espada y papalote,

serán, como los míos,

ceniza dolorosa entre tus ojos.



Entonces amarás intensamente como todos

a alguna muchacha una tarde de lluvia,

apresarás sus cabellos desesperados

entre el viento gris de las ventanas.

Entonces te explicarás algunas dudas

y otras crecerán como la yerba de junio

(el amor como siempre).



Entonces golpearás

el filo duro y jugoso de la vida,

y otro, como tú, aleará besando

tus rodillas. Y el hombre

seguirá su canto triunfal

sobre la tierra.


septiembre de 1969


Immortalità


A Luis, per il suo secondo compleanno


Provieni dalle mie radici,

rapido come un guizzo d’amore.

T’informi su cose

che stai per scoprire.

Uccidi con un solo e vero

colpo della tua spada

cento nemici nostri d’ogni giorno.



Ma una volta, spada e aquilone,

saranno, come i miei,

cenere dolorosa tra i tuoi occhi.



Allora amerai intensamente come tutti

una ragazza qualsiasi in una sera di pioggia,

catturerai i suoi capelli disperati

tra il vento triste delle finestre.

Allora ti chiarirai diversi dubbi,

ma altri cresceranno come erba di giugno

(l’amore come sempre).



Allora colpirai

il bordo duro e concreto della vita,

e un altro, come te, si unirà baciando

le tue ginocchia. E l’uomo

proseguirà il suo canto trionfale

sulla terra.



Settembre del 1969


Ley



A mi limonero lo he visto crecer

orgulloso en el traspatio anémico.

Esplendorosamente verde mi limonero

enciende la ventana como un desafío.

Trabajo me costó la semilla

germinando,

el cuido contra el viento y las hormigas.

Y encima de todo paciencia.

Y encima de todo esperanza.



Pero ahora es una justa realidad

para los ojos y el olfato.



Con todo esto no quiero insinuar,

hijos de perra,

mi tremendo dolor llegado el caso,

pues sepan que si me rompen ese árbol,

ahora mismo en este instante

miles de manos andan sembrando miles

de limoneros.



Eso me reconforta,

me despreocupa por completo.



noviembre de 1971


Legge



Ho visto crescere il mio limone

orgoglioso nel cortile anemico.

Splendidamente verde il mio limone

illumina la finestra come una sfida.

Fatica mi costò il seme

germogliando,

la cura contro il vento e le formiche.

E soprattutto pazienza.

E soprattutto speranza.



Ma adesso è una giusta realtà

per gli occhi e l’olfatto.



Con tutto questo non voglio alludere,

figli di cagna,

al mio tremendo dolore se dovesse accadere,

sappiate che se mi abbattete quell’albero,

proprio adesso, in questo istante,

migliaia di mani semiranno migliaia

di limoni.



Tutto ciò mi conforta,

mi toglie ogni preoccupazione.



novembre del 1971

Felix Luis Viera ha pubblicato in Italia: Il lavoro vi farà uomini (L'ancora del Mediterraneo), La patria è un'arancia (Il Foglio Letterario).

lunedì 13 agosto 2012

Foto presentazione alle Isole Tremiti


La locandina dell'evento


Il libro
  
Carlos Alberto Montaner e Gordiano Lupi durante la presentazione

Il sindaco di Isole Tremiti, Carlos Alberto Montaner e Gordiano Lupi

Gordiano Lupi e Carlos Alberto Montaner, dopo la presentazione

Foto di gruppo con alcuni partecipanti 

 
Gordiano Lupi, la lettrice Maria Assunta, Carlos Alberto Montaner

Carlos Alberto Montaner firma una dedica


Gordiano Lupi, Linda Montaner, Cristina De Vita, Carlos Alberto Montaner

domenica 12 agosto 2012

Yoani Sánchez e il romanzo di Montaner

¿La cama o la calle?
Por Yoani Sánchez



Gotas de sudor, baile, caderas en movimiento, ojos insinuantes. Es de noche, en una fiesta habanera y la tensión erótica se siente como una presencia tangible, corpórea. Las miradas se cruzan, los gestos pactan un encuentro en la oscuridad, los labios acuerdan sin palabras la batalla de besos que llegará después. En esta Isla la sexualidad parece salirse por los poros y las esquinas, brotar incluso del asfalto. Las ropas apretadas, las sonrisas insinuantes, las frases lascivas, destilan una sensualidad que impacta a quienes visitan por primera vez Cuba. Da la impresión de que a cada minuto nos podríamos topar en mitad de la calle con alguna escena de alcoba. La gente hace constantemente bromas alusivas al sexo y decenas de palabras designan, en el lenguaje popular, a los genitales. Alguien recién llegado a nuestra realidad creería que hemos dejado atrás todo tabú alrededor del goce carnal y que hemos superado cualquier postura timorata.

Sin embargo, detrás de esa explosión visible de goce y placer, se esconde una mentalidad pacata a la hora de abordar el coito. El desparpajo que brota de los bailes y de las expresiones, contrasta con el rubor o el silencio si se trata de explicar a los hijos la sexualidad o hablar en serio del tema. También esa desenvoltura sensual se topa de bruces con el encartonado discurso oficial. Al gobierno cubano siempre le ha sido difícil manejar el carácter demasiado lúbrico de sus gobernados. Al sobrio modelo implantado en el país le hubiera venido mejor un hombre tremendamente formal, con las cintura menos suelta. Pero también esa característica ha sido muy explotada por la Seguridad del Estado, que pesquisa las intrigas surgidas en las camas y las convierte en material de extorsión. Cuántas veces no hemos escuchado decir “a ese parece que le tienen guardadas un par de fotos comprometedoras, porque está tan calladito…”. Figuras públicas, diplomáticos, corresponsales extranjeros, disidentes, generales y funcionarios; espiados y documentados en el ejercicio de amar y dejarse amar. Todo un archivo narrando poses, encuentros, historias de almohadas, para ser usado en el justo momento en que alguien deba ser sacado del camino. Esa práctica ha sido tan extendida que muchos cubanos intuyen que en mitad de un orgasmo puede haber un ojo espiándolos desde el hueco de una puerta, una cámara escondida en la lámpara del techo o un micrófono insertado en el propio cuerpo del amante.

Esa mezcla de paranoia y éxtasis, ha sido muy bien narrada en la novela “La mujer del Coronel” de Carlos Alberto Montaner. La historia está enmarcada en los años ochenta, cuando tropas cubanas apoyaban al MPLA en la guerra de Angola. El coronel Arturo Gómez recibe un sobre amarillo que contiene las pruebas de la infidelidad de su esposa, durante un viaje de ésta a Italia. A partir de ese momento la vida de ambos queda reducida a un expediente político en manos de oficiales con ínfulas de detectives, representantes de una supuesta moral revolucionaria que ven en el acto de ella una traición a la patria. Lo íntimo pierde su condición de privado, el placer se trastoca en culpa y cada gemido de satisfacción tendrá que ser purgado. En un sistema totalitario, no es posible que un individuo atesore el secreto de un adulterio. Hay que sacarlo a la luz pública, darle un escarmiento, señalarlo con el dedo, hacerle saber que el ojo del Gran Hermano ha visto su conducta casquivana y no se lo perdona. Si encima de eso la infiel es una mujer casada con algún militar o con un alto funcionario, entonces el escarnio será ejemplarizante. La cama se vuelve una trampa que termina en más control, las sábanas en redes de una cacería política y el amor carnal en el desliz por el que aguardan los verdugos ideológicos.

Este es un libro donde se analiza el sexo y el poder. Su lectura develará al lector el espejismo de la llamada moral revolucionaria, la falsedad de esa pose de ascetismo militante. Quienes acusan a Nuria de adúltera, evalúan su carne, clavan la vista en sus redondeces, a la espera de canjearle su cuerpo desnudo por cierta misericordia. Pero más allá de toda esa intromisión de lo estatal en lo personal, “La mujer del coronel” es una novela de un erotismo dulce, que se escapa de la chata realidad de aquellos años de subsidio soviético. Las escenas eróticas, muchas de las cuales nos llegan a través de epístolas que le escribe el amante italiano a Nuria, mezclan el impudor moderno y una majestuosidad sempiterna. Tal vez porque una parte de ellas tienen como escenario a la ciudad de Roma salpicada de historia y sitios arqueológicos. Nuria experimenta fuera de Cuba esa libertad de los sentidos y los deseos que sabe estrictamente vigilada en su país. El profesor Valerio Martinelli la ayuda a redescubrir a la mujer debajo de las poses, de las máscaras, del oportunismo y de los silencios. Su liberación como ciudadana empieza en este caso por el sexo, brota de su vagina.

Pero nadie que viva bajo un totalitarismo puede escapar de su control. Incluso en el extranjero, Nuria es seguida por la Seguridad del Estado. Su placentero acto de emancipación carnal se convertirá en un expediente policial para presionarla. La cama como la tentadora trampa en la que se cae una y otra vez, como el premio que después traerá un grave correctivo.

La fogosidad de la protagonista, su necesidad de expresarse en la cópula guarda mucha relación con el sexo como escapada que tanto se practica en Cuba. La ausencia de espacios de respeto para la libre expresión y asociación, nos lleva a expresarnos en gemidos, en espasmos. En lugar de lanzar un adoquín, nos desahogamos en una felación; antes que demandar los derechos cívicos, metemos nuestra lengua en otra boca... gesto que por demás no nos permite hablar mientras lo hacemos. Acariciar por protestar, fugarse en un orgasmo para no enfrentarnos a los antimotines... mostrarnos apasionados, ya que no podemos mostrarnos libres. La cama como válvula de escape, hacia la que nos empujan, pero también en la que nos vigilan y nos atrapan.

(inedito in Italia)

martedì 7 agosto 2012

Conversazione con Carlos Alberto Montaner




Carlos Alberto Montaner è arrivato in Italia, dove parlerà del suo ultimo romanzo: La moglie del colonnello (Anordest Edizioni), nelle Isole Tremiti, in Puglia. La conversazione tra Gordiano Lupi e Montaner avrà luogo il 10 agosto alle 21 e 30, sull’Isola San Domino, piazzetta Lucio Dalla. Lo scrittore e giornalista cubano - che in questi giorni si trova a Roma - ha risposto in anteprima ad alcune nostre domande.

Quando e come sei uscito da Cuba? È vero che hai svolto attività controrivoluzionaria e che ti hanno condannato a scontare un periodo di detenzione con la falsa accusa di aver tenuto in casa materiale incendiario?

Sono uscito da Cuba nel 1961, oltre mezzo secolo fa. Avevo 18 anni. Sono uscito insieme a centinaia di giovani cubani protetti da diverse ambasciate. Quasi tutti eravamo studenti. Io ero fuggito dal carcere. Stavamo preparando uno sciopero studentesco contro la sovietizzazione di Cuba. Ci mossero la falsa accusa di prepararci a usare la forza, la stessa che Fidel Castro aveva utilizzato per far cadere la dittatura di Batista, ma il nostro piccolo gruppo di studenti non era certo in grado di compiere una simile impresa.


L’organizzazione Rescate Revoluzionario Democratico e il Frente Revolucionario Cubano non godono di buona stampa in Italia. Puoi dirmi le loro reali finalità? E invece l’Union Liberal Cubana?

L’opposizione alla sovietizzazione di Cuba, in quella prima fase, provenne dagli stessi gruppi che lottarono contro Batista e furono traditi da Fidel Castro. La rivoluzione è stata fatta per costruire un paese libero, con elezioni periodiche, restituendo la Costituzione violata da Batista, ma Fidel si impegnò a copiare il modello sovietico e molti dei suoi ex compagni finirono per ribellarsi. La dittatura cubana ha fatto un grande lavoro per confondere l’opinione pubblica. Quelle campagne contro di me, piene di menzogne, sono tipiche delle operazioni di disinformazione messe in atto dalle dittature di stampo sovietico. Erano all’ordine del giorno in URSS e in tutti i paesi del vecchio Blocco dell’Est. Ricorda che il governo cubano è stato preparato dal KGB e dalla Stasi. Contro di me hanno provato di tutto. Spedirono al mio ufficio di Madrid persino una bomba all’interno di un libro intitolato “Una morte molto dolce”. Da poco tempo è stato pubblicato un libro che ha per tema proprio queste operazioni di diffamazione. Si intitola “El otro paredón”.


Nella Spagna di Francisco Franco hai lottato per la democrazia?

Nella Spagna di Franco mi sono unito ai gruppi liberali. Ho scritto molti articoli sul tema. Dopo il passaggio alla democrazia in Spagna, che vissi con grande entusiasmo, cominciai a pensare che qualcosa di simile sarebbe potuto accadere anche a Cuba. Alla fine degli anni Ottanta, quando cominciò la perestroika in URSS, e dopo la caduta del muro di Berlino, insieme a un gruppo di cubani liberali abbiamo creato la Unión Liberal Cubana per cercare di incentivare un cambiamento pacifico a Cuba.

Tieni sempre a Madrid il tuo corso universitario oppure fai soltanto il giornalista?

Quest’anno ho smesso di impartire il mio corso Storia della libertà che tenevo all’Università Francisco de Vitoria. Sono andato negli Stati Uniti per lavorare con la CNN in qualità di commentatore politico. Continuo a scrivere articoli sui giornali.


In Italia alcuni giornalisti di sinistra scrivono che lavori per produrre false informazioni su Cuba e sulle malattie di Fidel Castro, dicono anche che i tuoi articoli sono pieni di odio contro il regime cubano, che tuo padre era un generale di Batista... A me non sembra di trovare nelle tue note politiche odio e livore, ma soltanto molto equilibrio. Puoi smentire queste voci diffamatorie sul tuo lavoro di giornalista?

Mio padre era giornalista, era amico di Fidel Castro, che veniva spesso in visita a casa mia, mio zio Pepe Jesús Ginjaume Montaner era il leader di Fidel Castro in un’organizzazione chiamata Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR) alla fine degli ani Quaranta. Non so da dove tirino fuori certe menzogne. Per quel che riguarda le mie critiche a quel sistema, come si deve giudicare una dittatura ostinatamente stalinista, controllata dalla stessa famiglia da oltre mezzo secolo?


La moglie del colonnello è un romanzo d’amore - meglio… un thriller d’amore - che giunge dopo tanti saggi. Credi che si possano raccontare più cose e parlare meglio dei problemi politici scrivendo fiction?

La cosa davvero importante ne “La moglie del colonnello” è il problema umano, non il politico. È proprio come lo definisci, un thriller d’amore a tinte erotiche, sull’adulterio e sui valori machisti che imperano a Cuba.


Il machismo in America Latina - e soprattutto a Cuba - continua a essere un problema?

Continua a essere un problema molto grave. Il governo cubano ha fatto cose che nessuna dittatura ha osato compiere in America Latina. Il castrismo ha rinchiuso gli omosessuali nei campi di lavoro forzato negli anni Sessanta e negli Ottanta li ha obbligati a emigrare dal paese - sotto la minaccia delle armi - durante l’esodo del Mariel. Cuba è il solo governo che spia le donne dei leader e se le scopre in flagrante adulterio lo comunica al marito perché divorzi dalla peccatrice o rinunci al Partito. Il comunismo cubano è un mix di stalinismo e di inquisizione religiosa.

Nuria c’è moi, come per Flaubert? La protagonista del libro ha qualcosa di tuo?

Tutti i personaggi hanno qualcosa di mio, anche se in maniera indiretta, come accade con i personaggi di ogni romanzo. I personaggi vengono fuori dalle esperienze dirette o indirette dei loro autori.


Gordiano Lupi

martedì 24 luglio 2012

Neanche l'eros sfugge a Castro e alla dittatura

recensione uscita su Il Giornale sabato 30 Giugno di Giuseppe Conte a "La moglie del colonnello" di Carlos Alberto Montaner, traduzione di Marino Magliani

Carlos Alberto Montaner, il giornalista e scrittore cubano in esilio nato nel 1943 e oggi residente a Madrid, non è un personaggio facile da definire. Basta verificare le voci dedicate a lui su Wikipedia: quella in italiano tende a gettare ombre sulla sua figura e a presentarlo come legato alla CIA, quella in inglese ne mostra l’importante militanza liberale. Così, per conoscere davvero Carlos Alberto Montaner, è meglio affrontare il suo romanzo che oggi un piccolo editore manda in libreria (La moglie del colonnello, edizioni Anordest, pagg.215, euro 15). Anche questo libro presenta due facce. Da un lato, potrebbe essere letto come un pamphlet anticastrista, tutto teso a mostrare gli errori e gli orrori del comunismo caraibico. Dall’altro, come un romanzo erotico, che inscena i meccanismi anche parossistici del desiderio. Ma forse La moglie del colonnello raggiunge i suoi effetti migliori quando fonde questi due aspetti in una forma carica di tensione drammatica. Un militare cubano viene incaricato di raggiungere il suo amico colonnello Gomez, che è in missione in Angola, e consegnargli «la busta gialla». Questa, nel gergo del Controspionaggio cubano, è la documentazione che viene portata a un marito, militare o funzionario comunista, circa il tradimento della moglie. Una busta del disonore, che obbliga il tradito ad abbandonare la propria compagna, pena la perdita del grado e la fine della carriera. Il Partito vuole entrare non soltanto nel cuore dei suoi iscritti, ma anche tra le loro lenzuola. La donna al centro del romanzo è Nuria, la moglie del colonnello Gomez, una bella psicologa che, pure restando comunista, è critica verso un paese che trasforma «la povertà in una virtù e la pessima qualità della vita in una dote morale», e che costringe tanti suoi abitanti a esiliarsi. Arrivata a Roma per un convegno, incontra un maturo professore di neurobiologia italiano, Valerio Martinelli, che è uno strepitoso erotomane, capace di irretirla con una progressione insinuante di proposte e di provocazioni. Il professore conquista Nuria attraverso una serie di lettere a Sherazade firmate «il Sultano», che sono un sommario di teorie sull’erotismo non senza riferimenti a Georges e Sylvia Bataille, a Lacan, a Reich, a Freud.L’eros qui appare come emblema di una libertà negata, e Nuria, personaggio affascinante, cerca nell’eros soprattutto una via di fuga da una concezione cupa e totalitaria della vita.